¿Cómo se gana la confianza de los inversionistas?

Sección Opinión Experta

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Publicado el 06 November, 2012 •

Mucho se ha debatido respecto a si es posible medir de forma objetiva la efectividad del liderazgo en las empresas, un aspecto que es comúnmente calificado como un “bien intangible”, y que, a pesar de estar fuertemente inmerso en el terreno de lo subjetivo, es una de las cualidades primordiales que deben tomarse en cuenta a la hora de realizar una inversión. Con esto se busca valorar a las organizaciones más allá del reporte de resultados, que si bien continúa siendo un indicador decisivo, puede limitar las visiones a largo plazo.

Ante esto, Deloitte se dio a la tarea de preguntar a distintos ejecutivos involucrados en los procesos de inversión -talento proveniente de bancos de inversión, compañías de capital privado y analistas- sobre el impacto real que tiene un liderazgo efectivo al momento de valorar una empresa. Los resultados de esta encuesta se encuentran en el estudio “The leardership premium: How companies win the confidence of investors” (El Liderazgo de excelencia: Cómo las compañías obtienen la confianza de los inversionistas).

Uno de los hallazgos más interesantes es el lugar privilegiado que le dan los analistas al buen liderazgo dentro de las organizaciones. Al preguntarles sobre los criterios para juzgar el éxito de  una empresa, la efectividad del liderazgo se posicionó en segundo lugar como medida de éxito, tan sólo por debajo del criterio “estado de resultados financieros más recientes” y por encima de
aspectos como “los pronósticos sobre el desempeño de la compañía” y el “análisis financiero” (ratio analysis). Esto se debe a que un liderazgo efectivo es un factor que produce confianza entre los inversionistas, sobre todo, ante un panorama inestable como el de la
actualidad. Con esto, se tiene la certeza de que, ante una contingencia, la dirección sabrá actuar adecuadamente. Esto también es una forma de ver el potencial a largo plazo que posee la compañía.

Otro factor interesante es el porcentaje de valor que los analistas asignan al liderazgo al momento de evaluar a una empresa. Según la encuesta, el 52 % de los analistas toman en cuenta la fortaleza de liderazgo para sus valuaciones a las compañías, mientras que un 80% afirmó que un buen liderazgo provoca que las organizaciones reciban una calificación premium en
su evaluación. La brecha que se presenta entre la valoración de una compañía con buen liderazgo y otra con liderazgo débil, puede llegar a ser hasta un 35.5% en la valoración total de la empresa; en promedio, la calificación premium sube hasta 15.7 por ciento para el buen liderazgo y desciende hasta un 19.8 % en el caso contrario.

Implicaciones para las empresas

Sin duda, el mercado es sensible a la valoración del liderazgo: el 80% de los analistas consultados dan calificaciones positivas a las organizaciones que poseen un liderazgo efectivo. Sin embargo, no se percibe de la misma forma el impacto generado por el tipo de líder o líderes de la organización: el tamaño e industria de la compañía son un factor determinante para medir el impacto de las decisiones.

Ante los mercados financieros, es mucho más fácil medir el impacto del liderazgo en empresas con productos ya estandarizados, que no necesitan mucha investigación y desarrollo; las decisiones estratégicas o un cambio en la dirección se puede ver fácilmente reflejado en los resultados financieros de este tipo de compañías. Caso contrario son las industrias más flexibles, como puede ser Tecnología y Telecomunicaciones, que están sometidas a un continuo proceso de innovación en sus productos y estructuras. El impacto que puede producir las decisiones de un líder en este tipo de empresas puede no ser tan evidente en una primera
instancia.

Del mismo modo, el tamaño de la compañía es un factor donde la eficacia del liderazgo juega un papel crítico. El impacto del líder en una empresa pequeña o en crecimiento es mucho más decisivo que en una empresa de gran tamaño, ya que los aciertos y errores resultan más evidentes en las primeras; su nivel de riesgo es mucho más alto y su supervivencia depende en
gran medida de cómo los líderes asuman los riesgos y cómo reaccionen ante las contingencias. Al contrario, la fortaleza estructural de una empresa grande hace menos evidente las fallas en la dirección y se lleva más tiempo reconocer si hay algo que está mal.

También es importante señalar que, de acuerdo con la encuesta, el 80% de los analistas prefieren las reuniones personales (face to face meetings) como uno de sus métodos predilectos para evaluar las capacidades de un líder, seguido de la consulta a los reportes anuales de la compañía, lo que nos habla del gran peso que tiene la personalidad y habilidades de comunicación del líder
en este tipo de procesos.

¿Cómo dar confianza a los inversionistas a través del liderazgo efectivo?
El reto para cualquier director general es maximizar el retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés) de los stakeholders y shareholders, ¿cuáles son los estándares para lograr este cometido? Las prácticas tradicionales de management están demostrando su falta de eficacia ante el panorama actual, completamente revolucionado. Sin embargo, más que una gran reforma, se necesita renovar el enfoque a los principios básicos del liderazgo.

Para tiempos tan impredecibles, lo más apropiado es adoptar un esquema de liderazgo que se adapte a las necesidades específicas de cada empresa, es decir, no hay una “receta única” para lograr el éxito en el liderazgo. Sin embargo, ciertos principios son inamovibles en cualquier circunstancia, a saber:

Claridad estratégica: tal vez esta sea la tarea más importante en el management actual, y en gran medida, el pilar que sostiene cualquier estrategia de negocio. Las organizaciones necesitan saber hacia dónde van y cómo lo van a lograr; el 26% de los consultados definió que la claridad estratégica en el principal factor de éxito en el liderazgo, y de modo contrario, también es el principal factor para valorar la ineficiencia de un liderazgo. A este respecto, Deloitte recomienda a los líderes:

1) establecer claramente qué se busca lograr y cómo se va a realizar

2) apegar la estrategia a la realidad del negocio

3) demostrar compromiso y consistencia con la estrategia.

Ejecución exitosa: para conseguirlo, es necesario contar con las condiciones y sistemas que apoyen esta tarea, pero el factor más importante es contar con el apoyo y compromiso de la gente. Esto se logra a través de distintas etapas:

1) Creer en el proyecto

2) Dar un sentido de identidad a los colaboradores

3) gobernar de acuerdo a los principios establecidos

4) tener la capacidad de talento e infraestructura para lograr las metas.

Cultura de la innovación: para convertirse en empresas líderes, es necesario que sobrepasen las expectativas del mercado; en este aspecto, la innovación es una de las claves para diferenciarse de la competencia. Este es el elemento más valorado para los analistas, después de la claridad estratégica.

Por último, el estudio también menciona como elementos de éxito la efectividad del gobierno corporativo, así como las características del liderazgo: el factor de control de gobierno que ayude a cuidar la reputación del negocio y la calidad humana del líder, sin duda, también son aspectos cruciales para atraer la atención de los inversionistas.

Si desea profundizar en estos temas, lo invitamos a conocer el estudio completo aqui.

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