La tarde del martes 19 se septiembre, a 32 años del terremoto que se vivió en 1985, se registró en la Ciudad de México un temblor de 7,1 grados en la escala de Richter, el cual provocó la caída de edificios y otros daños a inmuebles.

El sismo ocurre a 12 días del sufrido la madrugada del 7 de septiembre, considerado el más fuerte de magnitud en los últimos 30 años y que de acuerdo al censo realizado por el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), afectó a 4.500 pequeñas y medianas empresas (pymes) en Oaxaca y Chiapas.

Alejandro Delgado, presidente del instituto, mencionó que las empresas afectadas se ubican en 41 municipios. Las que más sufrieron daños son las enfocadas en el sector del comercio a detalle.

De acuerdo a datos del Banco Mundial, anualmente las pérdidas causadas por catástrofes naturales, como los terremotos registrados recientemente, se elevan a US$520.000 millones, cifra similar que pueden registrar las empresas.

En este sentido, Ildefonso Guajardo, titular de la Secretaría de Economía, indicó que se espera apoyar con 100 millones de pesos para las pymes. Para establecimientos de mayor tamaño, se utilizarán los fondos de garantía de Nacional Financiera para que puedan reiniciar sus actividades.

De acuerdo a datos del Banco Mundial, anualmente las pérdidas causadas por catástrofes naturales, como los terremotos registrados recientemente, se elevan a US$520.000 millones, cifra similar que pueden registrar las empresas.

Los desastres naturales no se pueden prevenir ni predecir; sin embargo, para evitar que una empresa sufra mayores pérdidas, es importante implementar un protocolo de seguridad para antes y después del siniestro

Antes del sismo. Sin importar el tamaño de la empresa, cantidad de empleados y el giro, se debe contar con un seguro que proteja el inmueble, mobiliario y flotilla ante cualquier catástrofe.

Datos de GNP Seguros, al primer semestre de 2017, el ramo de pymes ha presentado un crecimiento en primas de 10% considerando los sectores de autos, vida, gastos médicos y daños en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Sin embargo, a pesar de la importancia de adquirir un seguro, de las pymes mexicanas, sólo 5% está asegurado ante desastres naturales, revela la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Se tiene la idea de que las grandes empresas son las que deben estar aseguradas o que pueden hacerlo, pero realmente cualquier negocio puede y lo necesita.

En relación al costo, dependerá del tipo de negocio y las coberturas que se requiera. Los fenómenos hidrometeorológicos, siempre tienen un precio extra.

Otra medida que se debe tomar es hacer registros de cada actividad de la empresa y almacenarlos en otro lugar físico, al igual que todos los archivos digitales.

Una de las medidas más importantes es crear un protocolo de escape en caso de siniestro y asegúrate de que todos los empleados lo conozcan a detalle. Se deben realizar jornadas de simulacros sobre los diferentes incidentes que pueden sufrir la empresa e ir corrigiendo las fallas que puedan presentarse en cada proceso.

Antes de iniciar operaciones, hay que pedir a un técnico que haga revisiones a las instalaciones, así como visitas frecuentes para detectar fallas y solucionarlas rápidamente.

No hay que olvidar contar con equipo de seguridad adecuado como extintores, cascos, botas y lentes de seguridad. Hay que hacer revisiones cotidianas para determinar que se encuentren en buen estado.

Al hacer las instalaciones eléctricas, hay que entubarlas para evitar cortos circuitos. También se debe contar con luz de emergencia y en caso de tener contacto con gas, asegurarse que las conexiones sean seguras.

En caso de tener dinero en efectivo en el negocio, lo recomendable es guardarlo en una caja o bolsa fácil de cargar cuando sea necesario, así como de armar una caja chica para gastos de emergencia.

Después del sismo. Cuando el peligro ya pasó, lo primero es continuar en la zona de seguridad que se indicó en el protocolo de escape y evaluar si hay lesionados y cómo deben ser atendidos.

Posteriormente, si no se sufrieron otros problemas como incendios o derrumbes, hay que comenzar con la inspección del edificio. En caso de presentar fallas o grietas, no hay que volver a hacer uso de él.

Se deben eliminar todos los productos que puedan causar algún accidente como productos químicos, líquidos o escombros. Asimismo, es recomendable interrumpir los servicios de gas, agua y electricidad.

Vía: www.americaeconomia.com